Es construido entre 1826 y 1827, y es erigido como un monumento para honrar y perpetuar la memoria de uno de los próceres insurgentes más recordado, el zacatecano Víctor Rosales.
La tradición de construir portales frente a las plazas públicas data de la época virreinal, ya que se edificaban para que la gente que acudía a comprar o a vender productos en la vía pública