Fui a probar el famoso croisant de frambuesa y este sitio se alejó mucho de mis expectativas, excesiva frambuesa chorreante, excesivamente dulce, pedipara llevar y no me dieron servilletas !!
Es un sitio bastante curioso y bien decorado. Atención pésima. Pocas mesas, lo que a veces te obliga a esperar fuera haciendo cola. A las 18.00 ya no les queda tarta alguna. Menú reducidísimo y caro.