Se come súper rico. Nunca me he quedado con hambre al pedir el menú. Siempre he probado algo diferente. El único pero es a veces la atención y q son pocas mesas.
La carta es breve pero todo lo que probamos estuvo bueno y no es nada caro. Mención honorífica a los sopes de cecina. Para desayunar resulta un poco decepcionante que no tengan pan :(
El menú diario por $80 esta excelente aunque no es el mejor, el buen precio hace que valga la pena y el pastel de chocolate con mandarina es bueno pero nada especial.